ELIPSIS EN EL TERRENO DE JUEGO

26 04 2008

Domingo. Un domingo cualquiera. 17:45 h. Un estadio de fútbol. En cualquier ciudad del mundo. Al borde del descanso. Temperatura ambiente: 30 grados. Estaba allí, observando con disimulo la conversación de aquellos dos defensas. Un segundo bastó. Un paso hacia atrás: Gol!!

Cuando un linier levanta el banderín en un ataque ocurren varias cosas. El público comienza a insultar. El árbitro se pone nervioso. El equipo que ataca, reclama, desesperadamente, la legalidad de la acción. El que defiende se limita a observar con cara de pánfilo la indignación del rival. Cuando sucede a la inversa los papeles se intercambian.

Y aquel niño con la rojiblanca puesta no paraba de llorar… Gol anulado. Los entrenadores ensayan la estrategia. Los jugadores juegan. Sacchi y su Milan ejecutaron a la perfección el fútbol total que tanto proclamaba Mischels. Pero el fuera de juego, aquel equipo, lo tiraba de forma magistral. Con Baresi a la cabeza todo era más sencillo. La belleza del fútbol está en el gol. Es el fin. Y el fin justifica los medios. El aficionado vive siempre al borde del colapso. El delantero al borde del fuera de juego. Entre el defensor, el balón y el portero. Es un arte dentro del fútbol: “el offside”. Para ello hay que sincronizarse a la perfección. Como una salida en Fórmula 1. En el momento en que un compañero se queda dentro. ¡ Zas! Defensa vendida.

Maestros: Baresi, Hierro, Beckenbauer, Pereira y compañía. Un gesto a los compañeros y todos marcaban un paso hacia delante. El famoso achique. Pero todo cambió cuando entró en juego la legalidad del futbolista en posición de fuera de juego en segunda jugada. Probablemente, el sistema en zona de Sacchi, hoy en día no tendría el éxito que obtuvo en el pasado.

El último equipo de España que supo aprovechar el fuera de juego fue el Atlético del doblete de Antic. Tiempos donde se jugaba con rombo y el fútbol de ataque se veía compensado con unas defensas en zona bien organizadas.

No sabremos si acabará desapareciendo la norma, difícilmente ocurrirá eso. Además, es un condimento necesario para el espectáculo. A pesar de que muchos aficionados lo sufran. Aunque, que a nadie se le olvide que, realmente, el fuera de juego es un elemento subjetivo dentro del desarrollo de un partido de fútbol: La decisión final corresponde al trencilla y depende de su visión y posicionamiento en el campo. Y ya se sabe. Cuando hablamos de elementos arbitrarios todas las teorías pueden deshacerse en un santiamén. Que se lo pregunten a Rafa.

NACHO MONTOTO

Anuncios

Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: