SIN PERDÓN

16 12 2008

Por Mario Cuenca Sandoval:

Sólo había un modo de empatar: frenar al pequeño, quebrarle el ánimo y las piernas, provocarle el llanto, arrancarle las alas, morderle las costillas, hacerlo regresar al útero materno, minar sus itinerarios, contaminar la ruta del aire a sus pulmones, sembrarle el camino de agujeros negros y de hongos nucleares, poner palos a las ruedas de la catapulta que estaba preparada para enviarlo al firmamento de los cinco a cero, reservado a los dioses, el paraíso culé de la manita, que aquella noche había dispuesto la mesa del ágape para Leonel Messi. Al menos, aquella pequeña meta-encarnación de Maradona se pudo lamer las heridas con un gol así, lamido, casi una caricia; de los que más duelen.

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BIENVENIDO MR. JUANDE

10 12 2008

Por A. Agredano:

Ya han echado a Schuster. La última salida de tono dando por perdido el partido ante el Barça ha sido el detonante, aunque el drama estaba cantado after-asamblea. En mi opinión el cambio es positivo. La cuesta abajo del equipo no parecía tener arreglo y lo del clásico era lo de menos. A la vuelta de la esquina están los octavos de la Champions y ahí es donde está todo el tomate de una temporada que parece que en el campeonato doméstico está ya acabada en diciembre.

El sustituto es Juande Ramos. El recelo que su lamentable temporada en el Tottenham puede crear no está justificado, pero tampoco podemos volvernos locos. Salvo el éxito del Sevilla en UEFA, Juande es uno de esos entrenadores trotones de equipo de mitad de tabla. Un Lotina o un Irureta con algún título más en las vitrinas. Además la “excelencia” que buscaba Calderón tampoco creo que llegue al Bernabeu de la mano del manchego. Todos quieren a Ramos –con apuesta mediante de Pedja- para ganar una competición continental, buscan algún tipo de Capello para que levante la orejona. Sólo eso. No hay mayor pomada que una Champions para un equipo que ha dejado pudrirse su crédito europeo a base de eliminaciones periódicas en octavos de final.

Ahora quedan los fichajes. Cerrado Huntelaar se busca un extremo derecho –al fin- y un centrocampista tapón que cubra la inesperada baja de Diarrá. Suena Arshavin en un costado y Kuzmanovic en el centro, pero ninguno de estos podría jugar la Champions. Se comenta que Lennon podría ser un buen fichaje, un rápido extremo joven e internacional con Inglaterra que ya tuvo Juande en los Spurs. Sobre éste me remito a esa máxima que dice que en el Madrid tienen que jugar tres argentinos y cero ingleses, o algo parecido.

Sea como fuere, el timonazo de Mijatovic parece ilusionar a una afición deprimida. La novedad es siempre bienvenida así que todos celebramos el cambio. Hoy el Zenit y el sábado el Barcelona. No es poco. El objetivo es llegar a navidad recortando puntos al líder indiscutible y preparando el cuerpo para unos octavos de Liga de Campeones que serán los que marquen el futuro del equipo, y con él, de Calderón, Mijatovic y el propio Juande.

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“FOMENTAR LA NATALIDAD Y REACTIVAR LA PROSTITUCIÓN”

19 11 2008

Por A. Agredano:

La amenaza de Florentino es el nuevo ingrediente en este espeso guiso llamado Real Madrid. Calderón se envalentona y suelta una de las perlas del año -la que titula este artículo-. El temor al magnicidio es claro, prueba de ello son las salidas de tono, las acusaciones públicas y el nerviosismo que el cara-gato arrastra de micrófono en micrófono. El fútbol –entiéndase como el deporte que juegan 11 contra 11 sobre un rectángulo verde- no está acompañando a la gestión y las bautizadas “victorias terapéuticas” no pueden aliviar el dolor presidencial. Tenemos a un entrenador alemán, con lo que ello conlleva. Si cuando se fichó a Schuster alguien esperaba ver las graciejas Luis Fernández, la cordialidad de Gregorio Manzano, las ocurrencias de David Vidal o la paz espiritual de Frank Rijkaard; evidentemente se equivocaba. Bernardo es un señor áspero, pendenciero y natalmente inconformista. Lejos queda el savoir faire de Valdano o el de un López Caro casi monacal, las contestaciones irónicas, falsamente ingenuas o monosilábicas son la apuesta estética del actual mister. Este Madrid tiene el carácter anguloso de un entrenador que juega a base de carácter o de eso que llaman “garra”. El año pasado los madridistas disfrutamos de esa liga ganada a empellones. Goles en el último minuto, remontadas de épicas dimensiones –como dice Rivero en el Pro-; o esa síntesis de todo lo expuesto llamado Gonzalo Higuaín. Pero este año hay varias cosas que nos hacen temer un año de igual color que la elástica que nos viste, y ahí -en ese temor a ser ninguneados- surge la imponente imagen de un presidente que colocó de nuevo al Madrid en el escaparate mundial con aquellos galácticos que, aún no acabando finamente, recordamos con cariño en estas épocas de metzelders y drenthes.

La jugada está clara. Si el Madrid termina de hundirse, esto es, si cae en Champions –cosa nada descartable- y se aleja en liga –pongamos 8 puntos por debajo del Barça, por ejemplo- la destitución de Schuster no será suficiente. El decapitado saldrá diciendo que no pudo hacer más con una plantilla descompensada. La gente mirará a Mijatovic, a sus maneras de mafiosote de “Sin tetas no hay Paraíso” y después a Calderón. No hay nada más efímero que los títulos pasados en el fútbol. Los socios del Madrid, los aficionados, la prensa afín, son –somos- vampiros de victorias, de laureles y de vueltas de honor. Lo pasado se desmorona y el hambre que produce la ausencia de una nueva Liga de Campeones nos tiene ciertamente irritados. Ni siquiera el campeonato local es suficiente, por más capotes que saque Raúl al verde del Bernabeú. Ahí, como decía, estará la necesidad de un Florentino Perez. Eso tan carca –que oigo últimamente en Radio Marca, por cierto- de “recuperar el respeto del resto del mundo del fútbol”. Lo de Irún escuece, pero escuece aún más la negativa de Cazorla, Villa y Cristiano; digamos que el Madrid de Florentino era el Marina D´or de este deporte, y la gente ahora prefiere ir a playas más vírgenes y menos explotadas. Según decía Juanma Gozalo esta misma mañana en su imperdible programa, se avecina circo en las próximas elecciones a la –auténtica- Casa Blanca, según nombraba: Calderón, Florentino, Villalonga y hasta José María Aznar. Ahí queda eso.

Yo sólo espero pasar de ronda en Europa y no despegarme del culo de un Barcelona que está haciendo un fútbol que engancha hasta a los anticulés, como yo. Cuando la afición del Madrid aplaudió a Ronaldinho, me enfurecí; cuando el otro día ovacionaron a Del Piero me subía por las paredes. Sólo espero que Guardiola no sea sacado a hombros por la puerta grande del Bernabeú, por que si eso sucede, hasta yo agitaré el pañuelo pidiendo la marcha de Calderon, Schuster, Mijatovic y toda su cuadrilla.

Aún hay tiempo de salvar los muebles. Schuster dice que puede sacar esto adelante, el mercado de invierno puede ser una bendición. Según el certero blog de Futbolitis la perla es Keirrison, un figura, según les leí. Hay tres o cuatro partidos que pondrán esto en un tobogán o en otro. Mientras tanto Florentino tendrá que esperar su arribazón al club de sus amores, ese que le quitó la salud en Mallorca. Ayer estuve hablando con Francisco Uriz de fútbol y poesía. Así que terminaré esta entrada con Machado. Del mismo modo que el veía el olmo podrido y muerto, yo veo a este Madrid en estado crítico; así que solo espero “anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida. / Mi corazón espera / también, hacia la luz y hacia la vida, / otro milagro de la primavera.”

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JOSÉ ZORRILLA: TRAGICOMEDIA

20 10 2008

Por Manuel G. Mairena:

El mundo del fútbol está lleno de tópicos, pero aún está más repleto de realidades. Un tópico recurrente es el de a entrenador nuevo, victoria segura. Y una realidad irreprochable es que a perro flaco, todo son pulgas. Porque el refranero popular siempre acaba venciendo a la verborrea elitista. Y si no, les cuento la historia de Juan, que esta tarde se despertó de la siesta para ver en un bar un partido con los amigos. Enfermo de la garganta y lloviendo, pero ahí estaba él. Primeros minutos y todo anda muy frío hasta que llega la camarera, y le sirve un café. Ahí comienzan los mano a mano, el fuera de juego y el fallo a bocajarro. Cuando todo parece que va a seguir como de costumbre, con la nulidad absoluta pese a los intentos, todo cambia. Vuelta de tuerca, roce de las mallas, y pasión y euforias desaforadas. Tras estos quince minutos de descanso, que por estar precedidos de lo que estaban precedidos no sentaron del todo mal. Seguidamente nuevas intentonas, esta vez con un ahínco mayor, cuerpo a cuerpo, zafarrancho de combate para rematar la faena. Una ocasión, dos, tres, a cada cual más clara, pero ahí seguía, lamiendo el chupachups pero sin morderlo. Y cuando todo hacía pensar que serían felices y tendrían un cólico de perdices, aquel vecino de mesa, que no había hecho hasta el momento ademán ni interés, vuelca en el último instante un jarro de agua fría, que humedece las mallas de la camarera, quien sale corriendo por la puerta, dejándole como único recuerdo la cuenta a pagar. Juan se queda como estaba, con una alegría truncada, el mismo catarro, y con ganas de haberle recitado al oído aquello de: no es verdad ángel de amor





CHAPEAU AUX BELGES

17 10 2008

Por M. S. Bellerín:

“Voy a llevar a mis hijos al estadio a ver el partido contra Armenia, para que al menos vean ganar a su país una vez en la vida”. Esta frase, dicha por mi jefe (belga), resume perfectamente el ambiente que se respiraba en Bélgica días antes del partido contra España. Un marcador final de 2-0 les permitió no solo respirar, sino además situarse en la segunda plaza del grupo 5, convirtiéndose así en rival directo de España por el primer puesto. Un trallazo de Sonck y un disparo certero de Kompany, solo ante la portería, lo certificaron. 21.000 personas lo vieron en directo en el Estadio Roi Baudoin, suponemos que la mayoría belgas.

Esto podría explicar por sí solo por qué en los medios de comunicación españoles no se han cansado de repetir en los días previos al partido que Bélgica era nuestro primer rival serio, que atención a lo que se hacía el sábado…..Bélgica, un equipo que no ha pasado de la primera ronda clasificatoria en la mayoría de los Mundiales que ha disputado, un equipo que ni siquiera jugó los Mundiales en el 2006 ni se clasificó para la reciente Eurocopa, no parece sobre el papel un rival al que haya que temer…o sí?

Kompany, Fellaini y compañía demostraron el miércoles que sí. Que una nueva generación de futbolistas belgas, heredera de aquella encarnada por Van Himst y Puis, ha llegado y que está dispuesta a dar guerra. No lo pusieron nada fácil y como prueba, el primer gol, a unos escasos 7 minutos de comenzar el partido. Kompany, el mejor sin duda de los diablos rojos, colocó el balón perfectamente en la cabeza de Sonck que solo tuvo que rematar y romper así la imbatibilidad de Casillas. Bélgica se creció entonces y cada vez era más difícil llegar al campo contrario, España ni se lo creía.

Minuto 36 y un error de Fellaini deja un balón para Fábregas que dando muestras de su buen hacer se la entrega a Iniesta para que finalmente se escuchara GOOOOLL! por parte española. El resultado del partido todos lo conocemos, con un disparo de Villa entre dos defensas belgas finiquitando el partido.

48.555 personas en el estadio, todas las entradas vendidas. Casi la mitad de españoles, Manolo el del Bombo incluido, por supuesto. El estadio se vino abajo con ese segundo gol y con el pitido del final, un aplauso general invadió la grada en una especie de fiesta colectiva al saber la hinchada española que había llegado su momento.

Ahora bien, ver a Villa corriendo desaforado, la sonrisa desencajada, celebrando el gol, abrazado por Fábregas, eso…eso no tiene precio….






CON OLOR A COPA DE EUROPA

16 09 2008

Por Nacho Montoto:

La última vez que escuché a Mercury fue en 1997. 19 de Marzo de de 1997. Y todo estaba preparado para una gran fiesta. Quién lo diría. Los bares estaban a rebosar. Por aquel entonces la liga de campeones sólo la jugaban los campeones de liga. Lo de ahora es un chanchullo para generar dinero. Curiosamente un equipo holandés era el rival. El Ajax de Amsterdam. La noche en la que Dani Carvalho hizo su único y mejor partido como profesional. Esa misma tarde Francisco Narváez fue infiltrado en sus maltrechos tobillos. No se quiso perder el partido por nada del mundo. Once metros separaron de la gloria a un equipo que estaba más cerca de lo que creía de conseguir su primera Copa de Europa. El tiempo – a posteriori- hizo campeón a un Borussia Dortmund que cayó derrotado 1-2 por el equipo rojiblanco de Madrid.

Después de todo aquello comenzó la debacle rojiblanca. El descenso a segunda división. Las risas de los amigos todos los domingos. El mendigar buscando bares en los que televisaran el Atlético de Madrid contra el Córdoba. Las bromitas del vecino.

Once años han tenido que pasar. Once difíciles años en los que poco a poco ha ido alzando la cara y el escudo el equipo rojiblanco madrileño. Un centenario sombrío. Una cantata perdedora de Sabina. La marcha de un ídolo a tierras británicas. Once años de idas y venidas hasta poder volver a escuchar al amigo Freddy. Curiosamente ante el otro equipo holandés. El de los televisores.

Hoy, de nuevo, lo bares estaban llenos, la gente reía y admirada, gritaba los goles del diez. Pero esta vez el delantero argentino que defiende la rojiblanca no es cualquier desecho de tienta del Bernabéu, no. Esta vez tenemos al mejor jugador del mundo, el encargado de devolver al Atlético de Madrid al lugar que se merece, no le digan Agüero, llámenle Kun, Rey Kun.

Papá, por eso somos del Atleti.





EL FINAL DEL VERANO

15 09 2008

Por Manuel. G. Mairena:

Pues para un futbolero de pro como es un servidor ya ha comenzado oficialmente la temporada. Y no ya por el primer partido y parón que te deja como cuando sales de la ducha en invierno, sino porque hoy tocaba ir al campo tras varios meses.

Desde la una de la tarde, antes de ver a Alonso, ya tenía todo preparado sobre mi cama: carné, gafas, e indumentaria convenientemente seleccionada para que nadie me pueda confundir con un aficionado del conjunto rival. La bufanda opté por dejarla colgada encima de las congas –sí, tengo unas congas de percusión-, pues en pleno septiembre por acá el sur de España a las cinco de la tarde suele hacer calor, y así ha sido, un sol de justicia que me ha pegado en el cogote cuán catea libre. No sé si es mucho pedir, pero señores de la Liga Bebeva, miren por la salud de los cuarenta y cinco mil espectadores que hemos estado en el Nuevo Colombino y en la Rosaleda pasando las de Caín –aprovecho para saludar a Nacho y Dani-.

Una vez en el estadio, unos quince minutos antes del comienzo encuentro, me dispuse a valorar la plantilla para esta temporada. Comencé por evaluar las ausencias. Entre ellas las más destacables son las de Alberto y Laura, compañeros de sector y que han emigrado a Madrid, porque les ofrecían más y desde el club no se sintieron lo suficientemente valorados, pues tenían que pagar por ir al campo, y ahora les pagan por estar lejos otras multinacionales. Algo comprensible, aunque cuatro años de convivencia quincenal dan para mucho. La tía de Laura tampoco renovó el abono, pero como no hablaba excepto para insultar al árbitro pues tampoco lo vamos a tener muy en cuenta.

Continúa Juanma, mi gran compañero de domingos, y toda la fila de abajo, a quien tuve que saludar uno por uno como si fueran mi familia del pueblo. También sigue el Imán de la Meca, que nos evangeliza con las alineaciones y coreando los nombres de los jugadores sustituidos o que anotan un tanto, esto podría parecer anecdótico, pero faltó a las últimas citas de la temporada anterior y el sustituto fue penoso.

En el capítulo de incorporaciones este año habrá que estar muy atentos al Agu, que promete ser el fichaje estrella, un recreativista de pura cepa, de los tiempos de 2ª B, y recuperado para la causa –el finde que viene se va al Calderón para vigilar posibles manos del Kun, que esperemos no lleve guantes-. Tampoco puedo pasar por alto al niño del asiento de atrás, que con sus monísimos zapatos naranja no ha parado de golpearnos entre la octava y la novena vértebra con un movimiento pendular muy preciso.

En fin que esto promete. Quedan muchas jornadas y parece que voy a echar buenos ratos. Si alguien se lo pregunta, el Recre perdió, así que de fútbol va a hablar su puta madre.